Introducción a la meditación

Introducción a la meditación

Millones de personas han meditado a lo largo de miles de años, y todos, todos, hablan muy bien de esta técnica y hablan maravillas. Eso sí, hace falta continuar después de la primera fase de aprendizaje e incertidumbre, al igual que cualquier evento que emprenda uno, sea ir gimnasio, leer un libro, aprender inglés,…

Le felicidad es algo personal, no algo que está ahí fuera y hay que alcanzarlo.

La solución nunca está en el futuro, solo en el presente. Según aceptemos el presente tal y como es, nos aparece la solución por sí sola. Y aparece como un hecho nuevo que ha cambiado el acto de la aceptación, o como un pensamiento inspirado que nos permite cambiar de actitud por otra más adecuada.

Sin embargo, muchos no saben que están en el momento presente, no lo perciben ¿Cómo van a poder reaccionar con cordura? Por eso el mundo llega a parecer una locura y continuamente estamos poniendo parches para que, por lo menos, funcione algo en nuestra vida, o que ante los demás parezca que funciona, dado que nos debemos al grupo.

Todas las acciones son generadas por un interés en sentirnos plenos, de estar mejor, tener mayor seguridad, que nos acepten como somos, tener vitalidad para emprender nuestros objetivos, de saber de que formamos parte.

Lo que estamos buscando, está aquí. El engaño al que nos hemos sometido es creer que lo que buscamos está en otros sitios o en otro tiempo o en otras personas.

La mente construye su esquemas con su orden y su sentido, pero si lo que propone como solución no funciona, teme morir puesto que todo lo hecho no vale. Por eso, usar solo lo mental, crea frustración. Y después surgen varias opciones para no morir: negar la realidad o echar la culpa a los demás. En vez de aceptar que hay una parte imaginativa, intuitiva, que es la que nos dirá si una acción es más acertada, y valorar los sentimientos como algo positivo que nos avisa, y no como negativo que causa dolor. Y decir: si, he cometido un error, lo hice con mi mejor intención, pero, ¿a quién he de pedir disculpas, que paso es el siguiente para solucionarlo, como me pueden ayudar los demás?

Ejemplos
No hay que pretender llegar al máximo ni seguir doctrinas ni pensar que la meta es lo que nos dicen, por ejemplo, no hace falta ser un corredor de 100m para ir a correr al parque, aunque puede que alguno nos diga que eso no es correr de verdad, al igual que un corredor de fórmula uno nos puede decir que conducir tranquilo no es conducir y que no sabemos,

Pero sabemos que existen unas reglas básicas, como que para correr hay que llevar buen calzado, ropa cómoda y respirar, y para conducir saber los mecanismos del coche, conocer por donde vamos a ir,

Sin embargo en todas ellas hay algo común que todavía no he dicho: la atención y concentración, y el ánimo para hacerlo, y la constancia con una rutina, y un poco de voluntad al principio.

Pretendemos obtener simplemente los beneficios que trae esa actividad, como que un coche nos lleve de un lado a otro, o sentir que nuestro cuerpo se siente bien y en forma.